Tu piel no es la única que necesita renovarse periódicamente y sacarse de encima algunas capitas “gastadas”. Tus labios están constantemente expuestos a agresiones: el sol del verano, los muchos meses de frío invernal, la comida picante, los besos de ese novio que se entusiasma demasiado y no sabe parar a tiempo… Por eso es fundamental exfoliarlos periódicamente, de una forma que sea sana y no agresiva, y que los deje impecables, listos para aplicar un bálsamo, un protector solar o, claro, lápiz de labios, y que éste corra sin encontrar imperfecciones.

Te enseñamos a usarlo:

Paso 1 – Tomá un poco de la pasta exfoliante con un dedo o un palito limpio (o cepillo de dientes) y colocá el exfoliante sobre tus labios.

Paso 2  – Con la yema de un dedo o el mismo cepillo de dientes, resfregá bien ambos labios, hasta sentir que se produce el pulido y que se liberan las capas más superficiales. El producto es muy suave y no puede lastimarte la piel de los labios.

Paso 3 – Dejá actuar unos segundos más y enjuagá bien.

Te sugerimos que repitas este régimen semanalmente, y podés hacerte una sesión especial antes de maquillarte para una salida, porque el lápiz de labios se verá mucho más impactante y sexy sobre labios recién exfoliados.